En éste trabajo trataré de describir cierto proceso histórico del cual estamos siendo parte y que ha comenzado hace ya más de 500 años. Es la evolución del ser humano quien mediante la incorporación de la ciencia y la razón a las tareas cotidianas se ha encargado de modificar los procesos de producción, ya sean éstos de producción de bienes y servicios o lo que es aún más relevante, la producción del conocimiento. Tomando como base de las sociedades a su cultura, arte y educación, trataré de analizar el nexo que debe de existir entre las sociedades modernas donde las TIC juegan un rol preponderante del desarrollo, y ver cómo inciden directamente en las nuevas formas de educación, teniendo éstas que marcar un nuevo rumbo. Sin lugar a duda el papel del Estado en todo este proceso será de gran importancia, dado que es el único organismo que tiene una visión macro de la sociedad y quien debe velar por los intereses de la misma, de sus ciudadanos y con éstos, del futuro de su cultura, la reproducción y desarrollo de la misma.
Es al comienzo del Siglo XXI donde nos encontramos hoy en día. Es la apertura de una nueva concepción de sociedad hacia donde nos dirigimos. La Historia del hombre ha registrado todos los cambios por los cuales debimos transitar hasta llegar al presente. Fueron variadas las cantidades y las características de los acontecimientos que marcaron las innumerables Revoluciones que nos han tocado vivir. Me interesaría destacar tres de éstas. La creación de la Imprenta de Gutenberg y la 1ra. y 2da. Revolución Industrial. Dicho interés surge por una característica compartida entre estos tres momentos: el desarrollo de nuevas tecnologías, el impulso de nuevas ideas, el dominio del hombre sobre la ciencia y el uso racional del conocimiento y la difusión de la información.
Nos encontramos, hace aproximadamente 500 años, con el desarrollo de la Imprenta de Gutenberg, dicho fenómeno se caracterizó por no contar con ningún precedente de magnitudes similares desde la invención de la rueda. Esta comparación se realiza teniendo en cuenta que ambos inventos permiten y facilitan la labor del hombre, en el 1er. caso la reproducción masiva de información, en el 2do., el traslado de mercadería o instrumentos pesados. Ambos fenómenos son de trascendental modificación para sus respectivos momentos históricos. Fue la Imprenta el comienzo de la reproducción de la información y esto haría posible la mayor difusión del conocimiento (aunque restringida para ciertas clases y para aquellos individuos que supieran leer).
Luego se sucede lo que denominaríamos como 1era. Revolución Industrial, quién logró su desarrollo en el último tercio del siglo XVIII, en el viejo continente, teniendo como principal referente de evolución a la máquina a vapor, seguido por la máquina de hilar, así como el proceso “Cort” en metalúrgica. Toda la etapa se caracterizó por la sustitución de las herramientas manuales por la nueva maquinaria.
Cien años más tarde se desenvuelve la 2da. Revolución Industrial. La misma estuvo caracterizada por el desarrollo de la electricidad, los motores de combustión interna, el desarrollo de la ciencia en lo que respecta a la producción de químicos y las nuevas tecnologías en lo que respecta a medios de comunicación como ser la invención del teléfono y la difusión del telégrafo.
Estos tres grandes hitos en la Historia de la Humanidad están caracterizados por el desarrollo de la tecnología, situación similar a la que nos encontramos en el presente.
Es el Siglo XXI que nos está llevando hacia una nueva etapa en el desarrollo de las sociedades. Dicho momento se esta viviendo con tal intensidad que los cambios son de gran envergadura y la vorágine de nuestro tiempo no nos permite ver a las claras la metamorfosis de la cual somos parte.
¿Será el comienzo del Siglo XXI una oportunidad para llevar adelante un nuevo proceso Revolucionario? Es a mí entender, que nos encontramos en la postrimería de una nueva etapa para el Hombre. Nos encontramos ante un momento histórico de la Humanidad. Estamos frente a una “DOBLE” Revolución. Algunos autores se han encargado de denominar a este período como la era de la “Sociedad de la Información”, concepto que comparto ampliamente. Dicho proceso comenzó hace ya varios años y ha sido marcado por el concepto de la Globalización como su mayor exponente. Es este período de la historia el que se ha encargado de acercar las distancias, minimizar el tiempo. Todo esto en base a los adelantos tecnológicos que en los últimos tiempos hemos vivido. Las nuevas formas en la comunicación han permitido crear un mundo sin fronteras, donde los canales de circulación de la información pasaron a ser las grandes redes de comunicación, como ser la Internet.
Retomando el concepto de “Doble Revolución”, creo que dicho concepto está enmarcado en otro proceso que estamos viviendo como consecuencia del progreso de la Especie Humana. Considero que la “Sociedad de la Información” tiene un impacto directo sobre la forma de concebir al nuevo concepto de sociedad. Es tal motivo la razón de esa 2da. Revolución a la cual hago referencia. Entiendo como un fenómeno paralelo a la Sociedad de la Información la creación de una nueva sociedad: la “Sociedad del Conocimiento”. Sostengo que es la cultura y la educación de los individuos las que permiten transformar la información en conocimiento, por tal motivo nos encontramos en este proceso histórico de la “Doble Revolución”.
A mi entender, no hemos logrado apreciar el grado de evolución en el cual estamos inmersos. Es Tejedor, quien denomina a estos dos tipos de sociedades como “de aprendizaje” y “de inteligencia” (Tejedor, Pág. 4).
A diferencia de los tres períodos anteriores, donde los cambios en las sociedades se dieron en un momento y lugar específico del globo, es característico de esta nueva forma de revolución ser un fenómeno de alcance global. Un punto que ha sabido caracterizar a las revoluciones del pasado es que éstas se dieron en algunas sociedades, restringidas a cuestiones geográficas y su difusión fue muy lenta. Como contrapartida, la Revolución del Siglo XXI, rompe con dichas características, dado que el fenómeno del desarrollo tecnológico en lo que respecta al conocimiento y la información circula a gran velocidad y distancia. Al margen de esto no podemos dejar de tener en cuenta, que si bien el alcance de los fenómenos adquiere un carácter global no se distribuye en todo el planeta con igual intensidad.
Todos los grandes puntos de desarrollo, todas las innovaciones de la tecnología, pueden ser entendidos como parte de un proceso social. Es por tal motivo que la sociedad es quien determina la finalidad de la educación. De ahí se desprenden las siguientes interrogantes; ¿a quién educamos?, ¿para qué los educamos?, ¿por qué los educamos? y ¿cómo los educamos? Todas estas interrogantes son dilucidadas por cada sociedad, por cada período histórico. Son los tiempos que corren los que nos llevan a cuestionar en función de las TIC, como deben ser los procesos del Siglo XXI.
Las nuevas sociedades se verán influenciadas por las culturas que habitan el mundo, es muy fácil en los tiempos que corren recibir información de culturas tan lejanas como pueden ser las asiáticas o africanas, con un “doble click” estamos allí. Logramos obtener demasiada información sobre cualquier área de interés. Es sólo cuestión de investigar, además de curiosidad y conocimiento de cómo utilizar las herramientas.
Las formas de participar se están viendo modificadas. Ya dejamos de ser receptores de información, ahora pasamos a cumplir un nuevo rol, dejamos de consumir para pasar a criticar, producir y regenerar. Aprendemos por ensayo y error, a medida que exploramos, experimentamos y jugamos, somos parte de ese mundo del conocimiento.
El fenómeno de las TIC, despierta en la actualidad la necesidad de investigar, indagar acerca de las repercusiones y alcances que puede lograr. Como punto de partida ya contamos con cierta información que nos permite contar con conocimiento como para poder emitir juicios al respecto. Algunos autores sostienen que “las tic se ponen al servicio de la educación tradicional”, me pregunto yo, ¿no será tiempo que pensemos en modificar lo que se denomina “educación tradicional”?. En el caso uruguayo contamos con un programa en la Educación Primaria que data de fines del 1800, si bien han existido modificaciones no hemos logrado reformularlo a tal grado que nos permita considerar a los tiempos que corren como los principales motivadores del cambio. Hoy por hoy estamos siendo impulsores de un acontecimiento sin precedente alguno en nuestro país, y me atrevería a decir que a nivel mundial estamos siendo referentes para otras tantas sociedades, me refiero al Proyecto/Plan CEIBAL.
¿Qué estamos esperando para que los agentes de la Educación Primaria se encarguen de hacer las modificaciones pertinentes sobre los programas para adecuarlos a las necesidades de esta nueva Política? No puedo dejar de tener en cuenta que recién estamos comenzando a transitar los primeros años del Proyecto, pero considero que debemos de tener una participación algo más activa a la que hemos logrado apreciar. Debe de existir un organismo que permita desarrollar y fomentar el uso y consumo de las nuevas tecnologías por parte tanto de los docentes responsables en la Educación Pública Primaria, así como en las familias dentro del hogar.
Es en nuestro país donde la educación, y haré referencia a la Educación Pública, es uno de los principales agentes de integración cultural. Es también un gran articulador en lo que respecta a la movilidad social, dándoles la posibilidad a los individuos, en primera instancia niños, de poder, mediante la educación y la cultura, acceder a nuevos “horizontes”. A su vez considero que la Educación será causal del posible desarrollo productivo que logremos alcanzar. Esta reflexión viene de la mano de las posibilidades que las nuevas tecnologías nos permiten dimensionar. Al día de hoy no se ha podido calcular la incidencia de la tecnología sobre los procesos de producción. Me detendré en este punto para lograr ser claro ante el lector. Si bien todos sabemos que a mayor grado de desarrollo, tanto tecnológico como industrial se alcanzan mayores niveles de producción y por lo tanto de capital. Bueno, no se ha podido desarrollar una ecuación matemática que nos permita vislumbrar a ciencia cierta qué grado de influencia se tiene, a modo de ejemplo, si se aumenta en tecnología un “tanto por ciento” tendremos una productividad de “otro tanto por ciento.”
¿A qué viene esto? Si nos proyectamos y pensamos en la educación como un todo, donde se nuclean los tres conceptos, integración social, movilidad social y desarrollo productivo y a su vez le inyectamos una cierta cuota de TIC, estaremos enriqueciendo a la sociedad en su conjunto y como consecuencia al Estado. Estaremos también logrando equiparar ciertas diferencias estructurales que son parte de nuestras sociedades. Dichas diferencias se dan en la posibilidad socio-económica de acceder a ciertos recursos. Como principal ejemplo se puede hacer referencia a la tecnología, la salud, la vivienda, la alimentación entre otras.
En base a tal reflexión, podemos suponer que a un alto nivel de escolarización y buenos logros educativos, debería tender a una sociedad más igualitaria. Los conocimientos se cultivan, se fabrican, así como se cultivan y fabrican las herramientas. Entonces, podemos desarrollar al individuo y con él al país, en base a esfuerzo y dedicación con la ayuda del conocimiento y la tecnología.
Sin lugar a duda nos encontramos en lo que se podría denominar la era de la tecnología y la información. Es el momento indicado para plantearnos reformar las prácticas culturales, intelectuales y sociales. Debemos desarrollar una conciencia crítica y una participación activa del individuo, ya que es éste el centro del cambio y no debe ser bajo ningún concepto la máquina. Ésta es la herramienta que nos permite todo aquello.
Se debe también promover la relación que tiene que existir entre la alfabetización digital, la educación, el trabajo y el empleo, ya que los tiempos que corren no nos permiten tener una sin las otras. Es así como los Estados, en particular el uruguayo, debe promover Políticas Públicas, apuntando a las Políticas Educativas, con el fin de fomentar la incorporación de las TIC en los diferentes ámbitos educativos, así como también deberá lograr el binomio, hogar-escuela. Porque la alfabetización digital está estrechamente ligada al ámbito familiar, donde se debe involucrar y fomentar el uso de las nuevas tecnologías.
A modo de reflexión, considero que nos encontramos en una etapa donde descubriremos cuál es el verdadero interés de los individuos, sobre todo apuntado hacia el desarrollo tanto individual como de los colectivos a los cuales pertenecemos. Serán la cultura, el arte y la educación los principales motores de dicha innovación, eso sí, nada de esto será posible sino tenemos en cuenta a las Tecnologías de la Información y Comunicación. Es por tal motivo que debemos de estar atentos para no equivocarnos en el camino a tomar, serán los individuos mediante su interés personal que guiarán el cambio, pero serán los Estados en última instancia los que nos permitan desarrollarlo, ellos supervisarán los cambios, los tiempos y las macro decisiones.
Es por tal motivo que los diferentes actores de la Sociedad del Conocimiento, deberán impulsar a los diferentes colectivos y grupos que promuevan la alfabetización digital: profesores, estudiantes, voluntarios sociales, etc. Se debe de tener en cuenta que al ingresar en la Sociedad de la Información, existirán por parte de los involucrados un constante aprendizaje, debido a los continuos cambios del saber. Tendremos que contar con los pilares fundamentales de la educación, estos son; la familia, núcleo familiar donde transcurre la gran mayoría de la transmisión del conocimiento en lo que respecta a valores, hábitos, costumbres; y el aula docente donde se transmite el “conocimiento formal”. También tendremos que sostener el esfuerzo que se viene realizando por parte del Estado uruguayo para acortar las brechas digitales, a la cual debemos aportar nuevas estrategias para aquellos que se encuentran en situaciones más comprometidas. Deberán ser la imaginación, el ingenio y el conocimiento los que nos permitirán abrir la puerta a aquellos que más lo necesitan. Por último debemos apostar al ser humano, a su intención de progresar, a su deseo de superación individual y al aporte colectivo de las nuevas sociedades.
Bibliografía.
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- Domínguez Sánchez, Mario (2003); “Las Tecnologías de la Información y la Comunicación: sus
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- Lévy, Pierre (2004);“Inteligencia Colectiva por una antropología del ciber espacio”
http://inteligenciacolectiva.bvsalud.org
- Rivero Illa, Martín (2008); “Desarrollo, desigualdad y tecnologías de la información y comunicación
(TIC) en Uruguay: el rol de las Políticas Públicas. En; Ciencia,
Tecnología y Sociedad, Centro Cultural España, CCE.
Montevideo. Pp 217- 230.
- Tejedor Tejedor, Francisco Javier; “Las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación y la
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Ramiro Díaz Cassarino.
Estudiante Ciencias Políticas, Facultad de Ciencias Sociales, UdelaR.
